Son órdenes presidenciales, como si las cosas en el resto del país estuvieran excelentes, el presidente de Venezuela, harto conocido por su charlatanería, ahora quiere que nos bañemos en sólo tres minutos, con totuma y que nos pongamos a dieta.
Parece que Hugo Rafael no tiene espejos en Miraflores o que ninguno de sus acólitos se ha atrevido a decirle lo gordo que está. Que se compare con la figura esbelta que lucía cuando salió de la cárcel y recorría el país con esos pavosos liqui-liquis verdes y como luce hoy, gordo e hinchado.
Así pues, no se refiere a la crisis económica, a la inseguridad, a la escasez de alimentos, a cosas importantes de las que debería hablar un jefe de estado. No, para Hugo Rafael, es importante que nos pongamos a dieta y que nos bañemos con totuma y por tres minutos.
No mencionó que debemos tener cenas románticas a la luz de las velas por las repetidas fallas eléctricas porque todavía nos dejó un poquito de libertad.
Qué descaro el de este señor!!!
Pensamientos, opiniones, impresiones y sentimientos de las cosas que nos pasan a diario. No es más que una aproximación a las cosas de la vida común en la que muchas veces no reparamos pero que son de las que están hechos nuestros días y nuestros recuerdos...
miércoles, 28 de octubre de 2009
miércoles, 21 de octubre de 2009
Sin luz
La luz siempre se ha relacionado con la esperanza, a eso nos remite "la luz al final de túnel". Pero ahora, en Venezuela, ni siquiera vemos esa luz. A pesar de ser un país con un gran potencial de energia hidroeléctrica y uno de los mayores productores de petróleo del mundo estamos sometidos a fallas en el suministro de electricidad. Las razones, son variadas y los responsables se limitan a echarle la culpa a administraciones anteriores. Hoy, tenemos la mayoría de los servicios básicos en manos del Gobierno (no el estado) que privatizó de nuevo la telefonía y la electricidad y siempre ha manejado el agua.
Cosas que en otros países, de esta misma región, se dan por sentadas ahora dependen de la suerte. La luz se va sin previo aviso causando daños en artefactos domésticos y deteriorando aún más la calidad de vida de la ya deprimida población.
Las velas, pilas y linternas son ahora un producto de primera necesidad sin hablar de las cavas para refrigerar los alimentos.
Siempre solemos tomarlo todo con humor y optimismo, pero quién nos dará la luz al final de túnel.
Cosas que en otros países, de esta misma región, se dan por sentadas ahora dependen de la suerte. La luz se va sin previo aviso causando daños en artefactos domésticos y deteriorando aún más la calidad de vida de la ya deprimida población.
Las velas, pilas y linternas son ahora un producto de primera necesidad sin hablar de las cavas para refrigerar los alimentos.
Siempre solemos tomarlo todo con humor y optimismo, pero quién nos dará la luz al final de túnel.
miércoles, 7 de octubre de 2009
El kilómetro cero
De lunes a viernes me toca ir a San Antonio de los Altos a trabajar. Antes era bastante cómodo el viaje, de hecho tardaba menos en subir a los altos mirandinos que en ir al centro de Caracas, quizás todavía sea así pero lo cierto es que desde hace algún tiempo en el kilómetro cero de la Carretera Panamericana se forma una cola descomunal.
Todos quienes diariamente transitan por la vía son testigos de cómo la desidia y la falta de voluntad han hecho que por constantes botes de agua y huecos miles de personas pierdan su valioso tiempo.
Es triste y lamentable ver que parece que a nadie le importara solucionar este caso. Ni el ministro de Obras Públicas ni el alcalde de Caracas parecen inmutarse por esta situación. Algunos dicen que es castigo a los mirandinos otros plantean que el gobernador de Miranda, que no tiene competencia en esa zona, debería plantear que hará algo para que de inmediato salga el gobierno a hacer algo.
En fin!!! Ojalá que alguien se conduela de quienes a diario transitan por la Panamericana y hagan algo.
Mientras tanto en Twitter muchos siguen escribiendo en #diosdadoarreglaelkm0
Amanecerá y veremos!!!
Todos quienes diariamente transitan por la vía son testigos de cómo la desidia y la falta de voluntad han hecho que por constantes botes de agua y huecos miles de personas pierdan su valioso tiempo.
Es triste y lamentable ver que parece que a nadie le importara solucionar este caso. Ni el ministro de Obras Públicas ni el alcalde de Caracas parecen inmutarse por esta situación. Algunos dicen que es castigo a los mirandinos otros plantean que el gobernador de Miranda, que no tiene competencia en esa zona, debería plantear que hará algo para que de inmediato salga el gobierno a hacer algo.
En fin!!! Ojalá que alguien se conduela de quienes a diario transitan por la Panamericana y hagan algo.
Mientras tanto en Twitter muchos siguen escribiendo en #diosdadoarreglaelkm0
Amanecerá y veremos!!!
viernes, 2 de octubre de 2009
La bendita cola
Vivir en Caracas es vivir con la cola, es haber pasado años de nuestras vidas montados en un carro, siguiendo a otro carro que al mismo tiempo sigue a otro carro en una secuencia que a veces parece infinita. El crecimiento desmedido, improvisado, anárquico y caótico de la capital venezolana trajo como consecuencia, entre otras desgracias la cola. El caos vehicular aumenta desmedidamente mientras poco o nada hacen las autoridades para mejorar el tráfico que trae como consecuencia un deterioro en nuestra ya mala calidad de vida.
En fin... no pretendo hacer un diagnóstico de una situación que casi todos quienes viven en grandes ciudades, de todas parte del mundo, conocen. Lo que quisiera es contar con la certeza de cuánto tiempo durará la cola, hay días que son 30 minutos y otros una hora en el mismo trayecto.
Hoy, mientras manejaba en una cola se me ocurrió fijarme en cuántos carros tienen colgado del retrovisor un rosario o una imagen religiosa y me asombró la gran cantidad. No sé si somos muy creyentes o si la delincuencia nos ha hecho apegarnos más a Dios lo cierto es que son bastantes. Si está en una cola o quizás sólo quiere distraerse un rato mientras maneja en un trayecto rutinario fíjese cuántos rosarios o amuletos cuelgan de los retrovisores
En fin... no pretendo hacer un diagnóstico de una situación que casi todos quienes viven en grandes ciudades, de todas parte del mundo, conocen. Lo que quisiera es contar con la certeza de cuánto tiempo durará la cola, hay días que son 30 minutos y otros una hora en el mismo trayecto.
Hoy, mientras manejaba en una cola se me ocurrió fijarme en cuántos carros tienen colgado del retrovisor un rosario o una imagen religiosa y me asombró la gran cantidad. No sé si somos muy creyentes o si la delincuencia nos ha hecho apegarnos más a Dios lo cierto es que son bastantes. Si está en una cola o quizás sólo quiere distraerse un rato mientras maneja en un trayecto rutinario fíjese cuántos rosarios o amuletos cuelgan de los retrovisores
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