miércoles, 21 de octubre de 2009

Sin luz

La luz siempre se ha relacionado con la esperanza, a eso nos remite "la luz al final de túnel". Pero ahora, en Venezuela, ni siquiera vemos esa luz. A pesar de ser un país con un gran potencial de energia hidroeléctrica y uno de los mayores productores de petróleo del mundo estamos sometidos a fallas en el suministro de electricidad. Las razones, son variadas y los responsables se limitan a echarle la culpa a administraciones anteriores. Hoy, tenemos la mayoría de los servicios básicos en manos del Gobierno (no el estado) que privatizó de nuevo la telefonía y la electricidad y siempre ha manejado el agua.
Cosas que en otros países, de esta misma región, se dan por sentadas ahora dependen de la suerte. La luz se va sin previo aviso causando daños en artefactos domésticos y deteriorando aún más la calidad de vida de la ya deprimida población.
Las velas, pilas y linternas son ahora un producto de primera necesidad sin hablar de las cavas para refrigerar los alimentos.
Siempre solemos tomarlo todo con humor y optimismo, pero quién nos dará la luz al final de túnel.

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